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sábado, abril 17

"HO’OPONOPONO" (Al McAllister)

Escrutando el Proceso

Citando al Dr. Joe Vitale:

Con toda sinceridad, hablando en caminos espirituales, técnicas de cura alternativas, de dominio de la mente, todo lo que usted ya estudió, visualizó, puso en práctica, divulgó, enseñó, defendió, como afirmaciones, técnicas variadas de establecimiento de metas, de manifestación, ¿todo eso tiene efecto, trae satisfacción, funciona siempre, sin excepción?

Con certeza no. ¿Ya se preguntó por qué?

Porque son entretenimientos de la mente. Entretenimientos que le hacen pensar a usted que tiene el mando. Que usted puede pensar, hacer y manifestar. Pero la realidad es que usted no tiene el mando, el control. Los verdaderos milagros suceden cuando usted deja de lado los entretenimientos, los recursos acumulados de la mente, y confía en aquello que no forma parte de la charlatanería mental que se encuentra dentro de usted, su eslabón con lo Divino. Entonces, ¿cómo permitir que este eslabón se revele?

A través de este sistema, el Ho’oponopono.

Ho’oponopono significa «corregir un error» o «hacer lo correcto» en la lengua original de los hawaianos. Aunque hasta ahora no muy conocido en Brasil, el Ho’oponopono tradicional forma parte del sistema de cura Huna. Es el nombre que el empresario/investigador americano Max Freedom Long dio a su versión del espiritualismo de los pueblos antiguos del Hawai. Más adelante tenemos información sobre Huna para los que les interese, pero este Ho’oponopono sobre el cual escribo aquí es muy diferente del Ho’oponopono Huna. En el sistema Huna el proceso de cura Ho’oponopono es interpersonal, requiere la participación de todos en el proceso de reconciliación, de solución de problemas.

Este nuevo Ho’oponopono, el Ho’oponopono Auto-Identidad es usted en comunicación con la Divinidad. Fue desarrollado por la Kahuna Morrnah Nalamaku Simeona que se lo enseñó al Dr. Ihaleakala Hew Len.

Cómo practicar el Ho’oponopono Auto-Identidad

 
Aquí entenderá por que el intelecto no dispone de los recursos para resolver problemas, él solo puede manejarlos. Y manejar no resuelve problemas. Al hacer el Ho’oponopono usted pide a Dios, a la Divinidad, que limpie, y purifique el origen de estos problemas, que son los recuerdos, las memorias. Usted así neutraliza la energía que usted asocia a determinada persona, lugar o cosa.

En el proceso esta energía es liberada y transmutada en pura luz por la Divinidad. Y dentro de usted el espacio vaciado es llenado por la luz de la Divinidad. Por lo que, en el Ho’oponopono no hay culpa, no es necesario revivir ningún sufrimiento, no importa saber el porqué del problema, de quién es la culpa, ni su origen. En el momento que usted nota dentro de sí algo incómodo en relación a una persona, lugar, acontecimiento o cosa, inicie el proceso de limpieza, pida a Dios:

«Divinidad limpia en mí lo que está contribuyendo para este problema»

Entonces use las frases de esta secuencia:

«Lo siento mucho. Perdóname. Te amo. Estoy agradecido», varias veces, usted puede destacar solo alguna de ellas que le llegue mas en aquél momento y repetirla. Deje a su intuición guiarle. Cuando usted dice «Lo siento mucho», usted reconoce que algo (no importa saber el qué) penetró en su sistema cuerpo/mente. Usted quiere el perdón interior por lo que le trajo aquello.

Al decir «Perdóname» usted no está pidiendo a Dios que le perdone, usted está pidiendo a Dios que le ayude a perdonarse.

«Te amo» transmuta la energía bloqueada (que es el problema) en energía fluyendo, le vuelve a unir al Divino.

«Gracias» o «Estoy agradecido» es su expresión de gratitud, su fe en que todo será resuelto para el bien mayor de todos los involucrados. A partir de este momento lo que suceda después es determinado por la Divinidad, usted puede ser inspirado a hacer alguna acción, cualquiera que sea, o no. Si continuase dudando, persista en el proceso de limpieza y después, cuando esté completamente limpio, obtendrá la respuesta.

Recuerde siempre que lo que usted ve de errado en el prójimo, también existe en usted, todos somos Uno, por tanto toda cura es auto-cura. En la medida en que usted mejora, el mundo también mejora. Asuma esta responsabilidad. Nadie más necesita hacer este proceso, solo usted.

No existe ninguna regla en relación al orden de las frases. Use la secuencia con la cual se sienta mejor, la que esté más en sintonía con su momento. Puede usar una o dos, generalmente solo «Te amo» ya resuelve. El aspecto principal es que estamos aprendiendo a relacionarnos con nuestra Mente Subconsciente, conocida en la tradición hawaiana como el Unihipilli. Él es responsable de las memorias, él las recibe y almacena, repitiéndolas conforme su programación. Es a él al que debemos aprender a amar, pidiendo perdón por la falta de consideración y comunicación. Existen detalles sobre sus características que no es necesario que sean abordadas aquí, pero son explicadas e ilustradas más adelante en un texto del Dr. Len.

Lo importante es saber que nos integramos con nuestra Mente Subconsciente al pedir a la Divinidad que limpie las memorias que se repiten, que generan los conflictos, los problemas, los bloqueos de energía, que resultan en dolencias, psíquicas y físicas.

Piense las frases en todos los momentos de su día a día, esto lo mantendrá con una actitud vibrante de bienestar y comprensión, en relación a cualquier cosa que se manifieste para usted. Antes de salir de casa, pida a Dios que: «Limpie lo que hay en usted o que pueda ser la causa de algún conflicto o problema en el camino del trabajo», (por ejemplo).

Durante su día, al sentir cualquier malestar, o sentimiento ruin, que le traiga algún recuerdo, o no, únase a ese sentimiento «ruin» y pida a Dios que limpie las memorias que lo están generando. Una frase muy útil es pensada así:

«¡Mis memorias os Amo!
¡Estoy agradecido por la oportunidad de liberaros a vosotras y a mí!».

Siga con las frases (o frase) por el tiempo que quiera. El cambio es notable.

En situaciones difíciles, donde usted puede sentirse desamparado (o desamparada), cuando sus emociones están en desequilibrio y los pensamientos fluyen desordenadamente generando más aflicción, haga la oración de Morrnah. Oración que abarca a todo y todos, en un verdadero bálsamo espiritual:

«Divino Creador, padre, madre, hijo todos en uno...
Si yo, mi familia, mis parientes y antepasados ofendieron,
a tu familia, parientes y antepasados en pensamientos,
palabras, hechos y acciones desde el inicio de nuestra creación
hasta el presente, nosotros pedimos tu perdón...
Deja que esto se limpie, purifique, libere, corta todas las memorias,
bloqueos, energías y vibraciones negativas
y transmuta estas energías indeseables en pura luz...
Y así se ha hecho».